E
l planteamiento del proyecto VeraCorchuelos es sencillo pero rotundo: pretendemos recuperar lo que denominamos conscientemente un paisaje cultural, un espacio que estuvo habitado y fue modificado por el hombre de forma respetuosa y bella para el sostenimiento de una pequeña comunidad rural.


Lo que encontramos hoy es una única propiedad de 35 ha, un terreno orientado al mediodía y abancalado en su parte más baja mediante muros de piedra seca, que delimitan también el borde de los caminos. En las soleadas praderas coexisten restos de frutales con algunas manchas de olivo y pino. A medida que el terreno asciende, el bosque se hace más espeso y van apareciendo vestigios que nos evocan mágicamente épocas remotas. Desde los puntos más altos se domina el valle.
El terreno está regado por múltiples regatos naturales y un sinfín de canalizaciones hechas por el hombre, que remiten a una ingeniería popular que necesita aprovechar cada gota de manantial y lluvia. El agua procede de las laderas de Gredos y además de ser abundante, sus cualidades y mineralización la hacen única en el mundo. Se han conservado restos de viviendas y otras construcciones de piedra, desiguales en tamaño y estado de conservación, que serán la base de nuevos espacios residenciales que devolveremos a la vida de forma igualmente respetuosa y sensible.
Según la normativa, contamos con una edificabilidad máxima de 17.000 m2 que establece límites por edificio de 1.000 y 500 m2 construidos, dependiendo del uso final. Concebimos la edificabilidad como el instrumento que hará viable la recuperación de este territorio y su futuro mantenimiento, quedando a expensas del inversor final la distribución de usos dentro de un modelo sostenible, que conjugue de forma consciente soledad y comunidad, reposo y actividad, tradición y contemporaneidad.
Este territorio está llamado a volver a ser disfrutado desde el máximo respeto, la creatividad y la calidad de la propuesta. Una calidad que reside en el silencio con que los nuevos diseños se integrarán en el entorno. Se restituirá el ecosistema original, desde los conocimientos más actuales se plantarán especies de ayer y de hoy que las personas puedan gozar y atender en las diferentes épocas del año, y que supongan la base de la alimentación del lugar, junto con la introducción de animales que ayuden al mantenimiento del bosque y el equilibrio ecosistémico.